¿Usas jabón espiritual o gel de ducha espiritual? 1/3
Hola a todos,
¿A qué me refiero con jabón espiritual o gel de ducha espiritual? Pongan atención, es una metáfora de un gran principio espiritual.
Vi una publicación en Instagram de una esposa quejándose de que su esposo usaba una barra de jabón en la ducha para bañarse, lavándose todo el cuerpo con esa sola barra. Preguntó por qué el cutis de su esposo era impecable, mientras que el suyo es un trabajo constante, aunque dedica varios minutos cada mañana y noche a usar varios gels de ducha y productos faciales. Su rostro siempre tenía problemas, desde granos hasta grasa y sequedad. ¿Por qué?, preguntó.
Mientras lo veía, pensé: "Porque tu esposo usa jabón y tú solo usas químicos que alteran los aceites naturales y el equilibrio de tu cuerpo". Hay una lección espiritual que aprender.
En EE. UU.: ¿Sabías que el jabón tiene ciertas propiedades que lo convierten en jabón?
En EE. UU., un producto no puede llamarse "jabón" a menos que incluya estos ingredientes, según la Administración Federal de Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés), 21 CFR § 701.20. Para que un producto se etiquete como "jabón", debe cumplir las tres condiciones:
1) El producto consiste en una sal alcalina de ácidos grasos (combinando grasas o aceites con un álcali como soda caústica).
2) Las propiedades detergentes del producto se deben a los compuestos alcalinos y ácidos grasos.
3) El producto se etiqueta, vende y presenta únicamente como jabón.
Las afirmaciones de humectar o de hacer que una persona huela bien lo clasificarían como cosmético.
En EE. UU. no existe una definición específica de "gel de baño". Se entiende por "gel de baño" un líquido para el cuerpo, y la mayoría de ellos se consideran cosméticos según la legislación estadounidense, que está regulada con diferentes requisitos en cuanto a sus ingredientes.
Lo descubrí en la adolescencia.
A base de tanteo (acertar o equivocarse), descubrí que el jabón de verdad me mantenía alejado de los granos de la cara, además de no tocarme la cara directamente con los dedos. Desde entonces, he usado ese jabón (Zest), además del jabón de soda caústica de la abuela, que es muy suave. El jabón de verdad mata las bacterias, por eso previene o elimina los granos.
Una persona podría lavarse con algo etiquetado como "gel de baño" o algo que no sea "jabón", pensando que se está lavando con jabón y preguntándose, como la esposa de arriba, por qué no ve buenos resultados. No se dan cuenta de que (probablemente) se están lavando con productos químicos que no tienen las propiedades del "jabón".
Espiritualmente es lo mismo:
Una persona puede lavarse con lo que cree que es la Palabra, pero en realidad, no es un verdadero "jabón espiritual". La gran preocupación de Pablo en 2 Corintios 11:4 era que abandonaran el evangelio que habían recibido, al Jesús que habían recibido y al Espíritu que habían recibido, por uno falso.
Algunos podrían pensar que se están lavando con el jabón genuino, pero solo usan un gel de ducha. Quizás piensan que creen en el mismo evangelio que recibieron inicialmente, el mismo Jesús que recibieron inicialmente, el mismo Espíritu que recibieron inicialmente, pero casi sin darse cuenta cambiaron el genuino por un gel de ducha espiritual, no por el verdadero jabón.
Otro evangelio, otro Jesús, otro Espíritu: ¿cómo se ve eso?
La puerta que se abrió para dejar el jabón genuino por el gel de ducha, lo revela Pablo en los versículos inmediatamente posteriores al versículo 4. Porque en los versículos del 5 al 11 habla de cómo estaban en conflicto con él, no aceptando ni apoyando su ministerio.
En otras palabras, se sintieron ofendidos con él, y ese suele ser el primer paso para abrir la puerta a la falsificación. Alguien que no está de acuerdo con lo que alguien enseñó. Recuerdo un caso en el que alguien me envió un furioso correo electrónico, exigiendo que lo eliminara de nuestros correos de Pensamientos Semanales. Revisé su historial y llevaba más de un año suscrito, es decir, más de 52 Pensamientos Semanales. Pero fue uno en particular el que lo ofendió porque no estaba de acuerdo conmigo.
Le escribí con la intención de mostrar su inmadurez y la infantilidad de sus expectativas. Le pregunté si siempre estaban de acuerdo con su jefe y, si no, ¿por qué no renunciaban en un ataque de ira al primer desacuerdo? Le pregunté si siempre estaba de acuerdo con su esposa y, si no, ¿por qué no se había divorciado? Entonces, ¿por qué estaría tan enojado conmigo por una enseñanza después de más de un año recibiendo esos correos, que exigía con rabia que lo desuscribiera? No sé qué le pasó, pero le planteé la disyuntiva de continuar en la infancia o crecer hasta la edad adulta, espiritualmente hablando.
La ofensa suele ser más sutil, disfrazada de «esto ya no me aporta nada», por lo que recurren a otros que les satisfagan esa necesidad espiritual. En algún momento, a veces años después de haber creído en la falsificación, esa persona «despertará» y se dará cuenta de que se ha desviado del camino del evangelio genuino, de Jesús y del Espíritu, y se ha adentrado en el error.
Aceptar un mensaje falso: ¿cómo son esos ministerios?
En los versículos del 5 al 11, Pablo habla de cómo se escandalizaron de él, y en los versículos 12 y 13 cambia a quienes presentan mensajes falsos:
"Y lo que hago, lo seguiré haciendo para socavar la pretensión de quienes desean ser considerados iguales a la obra que nosotros realizamos. Porque son falsos apóstoles, pues obran con engaño, disfrazándose de apóstoles de Cristo".
La palabra griega en el versículo 12 para "engaño" es "dolos" y significa "anzuelo, trampa". Quienes presentan un evangelio, un Jesús o un Espíritu diferente atraen a la gente. ¿Has oído alguna vez el término "clickbait" (ciberanzuelo) en internet? Significa publicar algo espectacular para llamar la atención de la gente y que hagan clic en el enlace. Me ha pasado en algunas entrevistas, donde la persona que me entrevista anuncia que me entrevista, pero con una declaración espectacular de una sola línea como "clickbait". Mi objetivo no es criticar eso (que, de todos modos, estaba fuera de mi control), sino señalar que Satanás engaña a muchos con esas mismas tácticas. Y el hecho de que hagas clic en ese enlace no te desequilibra, ni significa que el ministerio esté desequilibrado; mi objetivo es dar un ejemplo en nuestros tiempos de lo que Pablo quiso decir cuando dijo que los falsos ministros atraen a la gente como una trampa para que los sigan.
Lo retomaremos la próxima vez. Ten en cuenta que el camino que Jesús guía siempre tiene la intención de desarrollar la excelencia moral, el autocontrol, la constancia en ese autocontrol, el amor fraternal, el amor incondicional, el gozo, la paz, la paciencia, la bondad, etc.; si lo que estás viendo no refleja el carácter de Cristo en ti ni el fruto del Espíritu expresado hacia los demás, entonces debes de examinar por qué está presente eso en tu vida.
Hasta la próxima semana, bendiciones,
John Fenn
cwowi.org y me pueden escribir a mi siguiente correo electrónico [email protected]

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